Todo el mundo necesita lavar su ropa, así que una lavandería operada por fichas es un negocio a prueba de recesión. Por tratarse de un negocio que cubre una necesidad básica, en tiempos de crisis las lavanderías están más protegidas que muchos otros negocios.
Flujo de caja constante.
Poco requerimiento de personal.
Inversión inicial relativamente pequeña.
Por lo general, no se manejan cuentas por cobrar.
El sistema de fichas ofrece un mayor control contra hurtos, ya que todo el dinero es recaudado únicamente por el propietario.
“Hemos distribuido equipos para más de 30 lavanderías automáticas y nuestros clientes están satisfechos por su inversión”